sábado, 21 de noviembre de 2015

¿Cómo deben educar la escuela y los padres hoy? La propuesta del Papa Francisco

¿Cómo deben educar la escuela y los padres hoy? La propuesta del Papa Francisco


Foto referencial: L'Osservatore Romano

VATICANO, 21 Nov. 15 / 10:33 am (ACI).- El Papa Francisco recibió a los participantes del congreso mundial “Educar hoy y mañana: Una pasión que se renueva” que se ha realizado en Roma entre el 18 y el 21 de noviembre, y explicó cómo debe ser la educación para las nuevas generaciones ante los diversos desafíos que presenta el mundo de hoy que se ha cerrado a la trascendencia.
El evento ha sido promovido por la Congregación para la Educación Católica para conmemorar los 50 años de la declaración sobre la educación cristiana Gravissimum educationis del Concilio Vaticano II y los 25 años de la Ex corde Ecclesiae, la constitución apostólica de San Juan Pablo II que rige a todas las universidades católicas del mundo.
En la audiencia realizada esta mañana en el Aula Pablo VI en el Vaticano, el Papa Francisco respondió de manera improvisada a las preguntas de algunos de los asistentes y explicó que “educar es introducir en la totalidad de la verdad”.
“No se puede hablar de educación católica sin hablar de humanidad. La identidad católica es Dios que se ha hecho hombre. Ir adelante en las actitudes, en los valores humanos plenos abre la puerta a la semilla cristiana”.
El Santo Padre dijo luego que “educar cristianamente no es solo hacercatequesis. No es solo hacer proselitismo, no lo hagan nunca en las escuelas. Es en realidad llevar adelante a los jóvenes en los valores humanos, en toda la realidad, incluida la trascendencia”.
“Hoy –prosiguió– existe la tendencia de un neopositivismo, de educar en las cosas inmanentes, y esto se da en los países cristianos y en los de tradición pagana. La crisis más grande de la educación es cerrar las puertas a la trascendencia. Es necesario educar humanamente con horizontes abiertos porque ningún cierre sirve para la educación”.
“Una cosa que ayuda es una cierta y sana informalidad respetuosa que hace bien a la educación porque se confunde formalidad con rigidez y donde hay rigidez no hay humanismo. Allí no entra Cristo porque las puertas están erradas. El drama del cierre comience en las raíces de la rigidez. El pueblo quiere otra cosa, quiere convivencia, diálogo”.
El Papa dijo después que actualmente “el pacto educativo entre familia y escuela está roto. Se debe volver a comenzar. También el pacto educativo entre familia y Estado se ha roto, a menos que sea un Estado ideológico… estas dictaduras del último siglo… Entre los operarios mal pagados hay personas… esto quiere decir que el Estado no tiene interés: si lo tuviese las cosas no andarían así”.
“Es cierto que no solo los vínculos educativos se han roto. También se han roto en la educación y la ha convertido en demasiado selectiva y elitista. Parece que tienen derecho a la educación las personas de un cierto nivel pero ciertamente no tienen derecho a la educación todos los niños: esta es una realidad mundial que nos avergüenza. Es una realidad que nos lleva hacia una selectividad humana que en vez de acercar a los pueblos los aleja: aleja a los ricos de los pobres, aleja una cultura de otra”.
Luego de hacer esta explicación, el Papa resaltó que es “aquí viene nuestro trabajo: buscar caminos nuevos, lo mismo que ha hecho Don Bosco en los tiempos de la peor masonería: ha buscado educación de emergencia y hoy se requiere esta educación de emergencia”.
En esta educación, precisó, “hay un lenguaje de la cabeza, del corazón y de las manos. La educación debe tomar estos tres caminos y enseñar a pensar, ayudar a sentir bien y acompañar en el hacer para que los tres lenguajes estén en armonía”.
“La verdadera escuela debe enseñar conceptos, hábitos y valores. Y cuando una escuela no es capaz de hacer esto entonces es selectiva, exclusiva y para pocos. Creo que la situación es grave porque lleva a seleccionar a los superhombres pero solo con el criterio del interés. Detrás de esto siempre está el fantasma del dinero que arruina la verdadera humanidad”.
Para el Papa Francisco “un educador que no sabe arriesgar no sirve para educar. Los padres que no saben arriesgar no educan bien. Arriesgar racionalmente significa enseñar a caminar. Educar en esto: si te caes te levantas y sigues adelante. El verdadero educador debe ser maestro del riesgo razonable”.
Tras recordar su viaje a Paraguay en donde visitó un barrio de las periferias de la capital Asunción, el Papa resaltó la importancia de educar a las personas de este tipo de lugares, algo que no es “solo beneficencia” sino que presenta el desafío de “hacer crecer en humanidad, inteligencia, en valores para que puedan seguir adelante y llevar a otros experiencias que no conocen y llevar de la mano por el camino hasta donde sea posible. ¡Educación de emergencia!”
El Santo Padre dijo luego que en medio de esta “tercera guerra mundial a pedazos” está la tentación de “defenderse con muros” ante lo cual aparecen las obras de misericordia como antídoto.
“Piensen durante el Jubileo. ¿En educación como puedo hacer las obras de misericordia? Son las obras del amor del Padre. Cómo hacer para que el amor del Padre llegue a la obra educadora”.
Al concluir, el Pontífice agradeció a “los educadores que son mal pagados… y agradezco todo lo que hacen. Debemos reeducar en la civilidad, a Europa. Debemos llegar también a los que no creen. La pasión por la educación lleva a humanizar a la gente”.
Fuente: AciPrensa
Publicado por: O.Revette 21/11/2015  11:36am
Apostolado de Comunicación Social 
de la  Pastoral Familiar San Carlos Borromeo
Caricuao Caracas Venezuela

martes, 10 de noviembre de 2015

Los niños tienen derecho a una familia con padre y madre "Papa Francisco"

Papa Francisco: Los niños tienen derecho a una familia con padre y madre



Papa Francisco saluda a una familia en la Plaza de San Pedro (Foto L'Osservatore Romano)
Papa Francisco saluda a una familia 
en la Plaza de San Pedro (Foto L'Osservatore Romano)

VATICANO, 17 Nov. 14 / 09:51 am (ACI).- El Papa Francisco intervino esta mañana en la sesión inaugural del Congreso Internacional sobre la complementariedad entre hombre y mujer que tiene lugar en el Vaticano desde hoy y hasta el próximo miércoles 19 de noviembre, promovido por la Congregación para la Doctrina de la Fe.
El Santo Padre dijo que “la familia sigue siendo fundamento de la convivencia y la garantía contra la escisión social”, indicó para después referirse a que  “los niños tienen el derecho a crecer en una familia, con una padre y una madre, capaces de crear un ambiente idóneo para su desarrollo y su maduración afectiva”.
El Pontífice alertó luego ante la trampa “de ser cualificados con conceptos ideológicos” ya que “la familia es un hecho antropológico y no podemos calificarla con conceptos de naturaleza ideológica que solamente tienen fuerza en un momento de la historia, y después caen”.
"No se puede hablar hoy de familia conservadora o familia progresista: la familia es familia”, remarcó el Papa.
El Papa expresó luego su deseo de que el Congreso sea “fuente de inspiración para todos aquellos que buscan apoyar y reforzar la unión del hombre y de la mujer en el matrimonio como un bien único, natural, fundamental y bello para las personas, las familias, las comunidades y las sociedades”.
Seguidamente el Santo Padre anunció que participará en el próximo Encuentro Mundial de las Familias que se celebrará en septiembre de 2015 en Filadelfia, Estados Unidos.
Durante su intervención y en referencia al tema del Congreso, el Pontífice ha explicado que en efecto, en la complementariedad del hombre y la mujer se basa “el matrimonio y de la familia, que es la primera escuela donde aprendemos a apreciar nuestros dones y los de los demás, y donde comenzamos a aprender el arte de vivir juntos”.
El Papa se ha referido a también a las dificultades que se viven en la familia, tales como el “egoísmo y el altruismo, entre razón y pasión, entre los deseos inmediatos y los objetivos a largo plazo” pero “las familias ofrecen también el ambiente en el que resolver estas tensiones”.
Para el Papa Francisco, “cuando hablamos de complementariedad entre hombre y mujer en este contexto, no debemos confundir tal término con la idea simplista de que todos los roles y las relaciones de ambos sexos están cerrados en un modelo único y estático”. “La complementariedad asume muchas formas, porque cada hombre y mujer aportan la propia contribución personal al matrimonio y a la educación de los hijos. La propia riqueza personal, el propio carisma personal, y la complementariedad se convierte así en una gran riqueza” que además de un “bien” es también “belleza”, dijo ante los participantes del Congreso.
El Santo Padre aseguró después que “en nuestro tiempo el matrimonio y la familia están en crisis” porque “vivimos en una cultura de los provisional, en el que cada vez más personas renuncian al matrimonio como compromiso público”. 
“Ésta revolución en las costumbres y en la moral –prosiguió el Papa Francisco- ha ondeado a menudo la ‘bandera de la libertad’, pero en realidad ha llevado a una devastación espiritual y material a muchas personas, especialmente a los más vulnerables”.
“Es cada vez más evidente que el decline de la cultura del matrimonio está asociado a un aumento de pobreza y a una serie de numerosos otros problemas sociales que golpean de forma desproporcionada a las mujeres, los niños y los ancianos”, aseguró en el nuevo Aula del Sínodo.
Por otro lado, el Santo Padre dijo que “la crisis de la familia ha dado origen a una crisis de la ecología humana, ya que los ambientes sociales, como los ambientes naturales, tienen necesidad de ser protegidos”.
Además, “si la humanidad ha comprendido la necesidad de afrontar aquello que constituye una amenaza para nuestros ambientes naturales, somos lentos –somos lentos en nuestra cultura, también en nuestra cultura católica– en reconocer que también nuestros ambientes sociales son un riesgo”.
Por tanto, “es indispensable promover una nueva ecología humana y hacer que vaya adelante” e insistir “sobre los pilares fundamentales que rigen una nación: sus bienes inmateriales”, sostuvo el Papa Francisco.
“La familia sigue siendo fundamento de la convivencia y la garantía contra la escisión social”, indicó para después referirse a que  “los niños tienen el derecho de crecer en una familia, con una padre y una madre, capaces de crear un ambiente idóneo para su desarrollo y su maduración afectiva”.
El Santo Padre quiso recordar de nuevo la exhortación apostólica Evangelii gaudim, en la que “he puesto el acento sobre la contribución ‘indispensable’ del matrimonio en la sociedad” una contribución que “supera el nivel de emotividad y de las necesidades contingentes de la pareja”. A continuación, se mostró contento “por el énfasis puesto en vuestro congreso sobre los beneficios que el matrimonio puede llevar a los hijos, a los cónyuges mismos y a la sociedad”.
El Papa Francisco exhortó luego a los participantes del Congreso a enfatizar “el compromiso definitivo en lo relacionado con la solidaridad, la fidelidad y el amor fecundo responde a los deseos más profundos del corazón humano”.
Por ello, ha invitado a hacer presentes a los jóvenes que representan el futuro: “es importante que no se dejen involucrar por la mentalidad dañina de lo provisional y sean revolucionarios para la valentía de crear un amor fuerte y duradero, es decir, de ir contra corriente”.
Fuente: AciPrensa
Publicado por: Orlando Revette 10/11/2015 12:53pm
LaicosCatolicosComprometidos



jueves, 15 de octubre de 2015

Papa Francisco: Da consuelo ver familias numerosas que acogen hijos como una bendición

Papa Francisco: Da consuelo ver familias numerosas que acogen hijos como una bendición


VATICANO, 21 Ene. 15 / 09:46 am (ACI/EWTN Noticias).- El Papa Francisco retomó este miércoles la Audiencia General en el Aula Pablo VI para recordar su reciente viaje a Sri Lanka y Filipinas, y agradecer a las familias numerosas por acoger a cada hijo como un verdadero don de Dios; asimismo rechazó que se las quiera acusar de ser una de las causas de la pobreza, cuando ésta en realidad es causada por un sistema económico que ha quitado a la persona como centro y puesto en su lugar al dios dinero.
“Los encuentros con las familias y con los jóvenes, en Manila, fueron momentos destacados de la visita a Filipinas. Las familias sanas son esenciales para la vida de la sociedad. Da consuelo y esperanza ver tantas familias numerosas que acogen a los hijos como un verdadero don de Dios: ellos saben que cada hijo es una bendición”, afirmó el Pontífice.
“Escuché decir que las familias con muchos hijos y el nacimiento de tantos niños se encuentran entre las causas de la pobreza. Me parece una opinión simplista. Puedo decir, -podemos decir todos- que la causa principal de la pobreza es un sistema económico que ha quitado a la persona del centro y ha colocado al dios dinero; un sistema económico que excluye, excluye siempre, excluye los niños, los ancianos, los jóvenes sin trabajo, y que crea la cultura del descarte que vivimos. Nos hemos acostumbrado a ver ‘personas descartadas’. Éste es el motivo principal de la pobreza, no las familias numerosas”.
Finalmente, Francisco recordó “la figura de san José, que ha protegido la vida del ‘Santo Niño’, muy venerado en ese país”, y señaló la necesidad de “proteger a las familias, que se enfrentan a diversas amenazas, de modo que puedan testimoniar la belleza de la familia en el proyecto de Dios. Es preciso también defender las familias de las nuevas colonizaciones ideológicas, que atentan su identidad y su misión”.
Estas reflexiones del Santo Padre tienen lugar dos días después, cuando durante el vuelo de retorno a Roma abordó con los periodistas la importancia de la paternidad responsable en el contexto de pobreza que vive Filipinas.

Fuente: AciPrensa
Publicado por: O.Revette 16/10/2015 12:19am
LaicosCatolicosComprometidos / FamiliasCatólicasNumerosas

Familias numerosas son “esperanza para la sociedad”

Papa Francisco. Foto: Daniel Ibáñez / ACI Prensa


Familias numerosas son “esperanza para la sociedad”, 

asegura el Papa Francisco


VATICANO, 28 Dic. 14 / 09:45 am (ACI/EWTN Noticias).- Niños revoloteando de un lado para otro, matrimonios jóvenes y también abuelos. Esta fue la imagen general que se pudo ver esta mañana en el Aula Pablo VI del Vaticano en el día que se celebra la fiesta de la Sagrada Familia de Nazaret. ¿El motivo? Un encuentro que el Papa Francisco tuvo con la Asociación Nacional de Familias Numerosas de Italia que celebra diez años de vida, y en el que han participado familias de toda Europa.
El Santo Padre reconoció que “la presencia de las familias numerosas es una esperanza para la sociedad”.
El Papa entró en el aula sonriente, saludando y bendiciendo a los niños y después de escuchar el testimonio de alguna de ellas quiso animarlas a continuar dando testimonio de la belleza de la familia.
“¡Se ve que ustedes aman la familia y aman la vida!”, exclamó  al comenzar su discurso.
El Papa comparó la Sagrada Familia con las familias numerosas ya que la familia de Jesús “es la imagen de una familia ‘larga’, un poco como son sus familias”.
“Han venido con los frutos más bellos de su amor. Maternidad y paternidad  son dones de Dios, pero acoger el don, maravillarse de su belleza y hacerlo resplandecer en la sociedad, esta es su tarea”.
Francisco aseguró que “cada uno de sus hijos es una criatura única que no se repetirá nunca más en la historia de la humanidad. Cuando se entiende esto, a saber que cada uno ha sido querido por Dios, ¡si queda maravillado del milagro que es un hijo!”.
El Pontífice explicó que “un hijo cambia la vida” y a continuación se dirigió a los hijos presentes en la gran sala y les dijo: “Cada uno de ustedes es fruto único del amor, vienen del amor y crecen en el amor. ¡Son únicos, pero no están solos!”. Porque, según el Papa, “el hecho de tener hermanos y hermanas les hace bien: los hijos y las hijas de una familia numerosa son más capaces de comunión fraterna desde la infancia”.
Y es que “en un mundo marcado a menudo por el egoísmo, la familia numerosa es una escuela de solidaridad y de compartir; y estas actitudes van después en beneficio de toda la sociedad”.
El Santo Padre hizo después un comparación con los niños y jóvenes como “frutos de un árbol”, en el que las “buenas raíces” sería los abuelos y “el buen tronco”, los padres. Siguiendo con el ejemplo, explicó que “la gran familia humana es como un bosque, donde los árboles buenos llevan solidaridad, comunión fidelidad, sostén, seguridad, feliz sobriedad y amistad.
Como suele ser habitual por el Papa Francisco, tuvo una mención especial para los abuelos, que son “una presencia preciosa sea por la ayuda práctica que prestan, sea sobre todo por el aporte educativo”.
“Los abuelos custodian en sí los valores de un pueblo, de una familia, y ayudan a los padres a transmitírselos a los hijos”.
“En el siglo pasado, en muchos países de Europa, los abuelos han transmitido la fe a los hijos: ellos llevaban a escondidas al niño a recibir el Bautismo y le transmitían la fe”.
A los padres, Francisco les agradeció “el ejemplo de amor a la vida” que “ustedes custodian desde la concepción hasta el fin natural” a pesar de “todas las dificultades y pesos de la vida”.
El Papa aprovechó también el encuentro para pedir a los gobernantes más políticas en favor de la familia y denunció que la Constitución Italiana a pesar de pedir un respeto especial por las familias numerosas, después “se queda sólo en palabras”.
Por ello, “espero, pensando también en la baja natalidad que desde hace tiempo se registra en Italia, una mayor atención política y de las administraciones públicas, a todos los niveles, con el fin de dar la ayuda prevista a estas familias”.
“Toda familia es célula de la sociedad, pero la familia numerosa es una célula más rica, más vital, y el Estado debe tener todo el interés en invertir en ella”.
Francisco señaló que sería bienvenida una red de asociaciones familiares capaces de hacerse visibles y presentes en la sociedad y en la política y destacó que su compromiso debe ser el de “promover en la sociedad y en las leyes del Estados los valores y la necesidad de la familia”.
Por último, el Papa agradeció a los movimientos eclesiales su aportación a la familia y subrayó que muchos de los allí reunidos pertenecen a ellos.
“Siempre agradezco al Señor el ver a padres y madres de familias numerosas, junto a sus hijos, que participan en la vida de la Iglesia y de la sociedad”.
Antes de concluir, el Santo Padre dijo que reza “por las familias más probadas por la crisis económica, aquellas en las que el padre o la madre han perdido el trabajo –y esto es duro- en las que los jóvenes no lo encuentran”. También por las familias “probadas en los seres queridos y en aquellas tentadas de rendirse a la soledad y a la división”.
Como es costumbre, el Papa pidió que recen por él y añadió: “que yo soy un poco el abuelo de todos ustedes”.

Fuente: AciPrensa Publicado por: O.Revette 16/10/2015 12:19am

martes, 6 de octubre de 2015

El Papa Pío XII sobre familias católicas numerosas

El Papa Pío XII 

sobre Familias Católicas Numerosas

Papa Pío XII


El ideal de la familia numerosa ha ido desapareciendo de nuestra sociedad, hasta el punto de generar un rechazo social contra quienes aún lo siguen. La mentalidad abortista ha constituido un monstruoso paso adelante en  la creciente búsqueda del bienestar y de los placeres puramente materiales. Veamos la alegría y plenitud de vida que genera la familia numerosa en las palabras del Papa Pío XII.

Extracto del discurso pronunciado por el Papa Pío XII a los Directores de las Asociaciones de Familias Numerosas de Roma e Italia el 20 enero de 1958, el décimo noveno (y último) año de su papado. A lo largo del discurso, el Santo Padre habla elocuentemente de la alegría, del sacrificio y de la generosidad tan frecuente entre aquellas familias que Dios ha bendecido abundantemente con el don de los hijos.

“Las familias numerosas son los más espléndidos macizos de flores en el jardín de la Iglesia; flores de felicidad en ellos y santidad madura en un suelo favorable. Cada grupo familiar, incluso el más pequeño, está destinado por Dios a ser un oasis de paz espiritual. Pero hay una gran diferencia: donde el número de niños no es mucho más que uno, aquella intimidad serena que da valor a la vida, tiene un toque de melancolía o de palidez; no dura tanto tiempo; puede ser más precaria; y a menudo se ve empañada por temores secretos y remordimientos. “

La felicidad en una familia numerosa
“Es muy diferente la serenidad de espíritu que se encuentra en los padres que están rodeados por una gran abundancia de vidas jóvenes. La alegría que viene de las bendiciones abundantes de Dios aparece de mil maneras diferentes y no hay temor de que vaya a terminar. El ceño de estos padres y madres puede estar cargado por las preocupaciones, pero nunca hay un rastro de aquella sombra interior que traiciona la ansiedad de conciencia o el miedo irreparable a la soledad. Su juventud nunca parece desvanecerse, mientras la dulce fragancia de una cuna permanezca en el hogar, siempre y cuando las paredes de la casa hacen eco a las voces argentinas de hijos y nietos.
“Muchas veces sus pesados trabajos se multiplican, sus sacrificios redoblados, pero su renuncia a las diversiones costosas son generosamente recompensados, incluso aquí abajo, por el tesoro inagotable del afecto y de las tiernas esperanzas que residen en sus corazones, sin siquiera cansarlos o molestarlos.
“Y las esperanzas pronto se convierten en realidad cuando la hija mayor comienza a ayudar a su madre a cuidar al bebé o el día en que el hijo mayor llega a casa con el rostro radiante, con su primer sueldo que ha ganado. Ese día será particularmente feliz para los padres, ya que hará que el fantasma de una vejez gastada en la miseria desaparecerá, y se sentirán seguros de una recompensa por sus sacrificios.
“Cuando hay muchos niños, los más jóvenes no experimentan el aburrimiento de la soledad y la incomodidad de tener que vivir todo el tiempo en medio de los adultos. Es cierto que a veces pueden llegar a ser tan vivaces que consigan alterar sus nervios y sus desacuerdos pueden parecer pequeños motines; pero incluso sus discusiones desempeñan un papel eficaz en la formación del carácter, siempre y cuando sean breves y superficiales. Los niños de familias numerosas aprenden casi automáticamente a tener cuidado con lo que hacen y a asumir la responsabilidad por ello; a tener respeto por los demás y ayudarse unos a otros, siendo de corazón abierto y generoso. Para ellos, la familia es un lugar de prueba, antes de que ingresen al mundo exterior, que será más difícil para ellos y más exigente”.
Vocaciones
“Todos estos preciosos beneficios serán más sólidos y permanentes, más intensos y más fructíferos, si la gran familia toma como su propia regla de guía particular y base el espíritu sobrenatural del Evangelio, que espiritualiza todo y hace que sea eterno. La experiencia demuestra que en estos casos, Dios a menudo va más allá de los dones ordinarios de la Providencia, como la alegría y la paz, para conferirle un llamado especial ‒una vocación al sacerdocio, a la vida religiosa, a la más alta santidad.
“Con mucha razón, a menudo se ha señalado que las familias numerosas han estado a la vanguardia como cunas de santos. Podríamos citar, entre otros, la familia de San Luis, rey de Francia, compuesta por diez hijos; la de Santa Catalina de Siena que venía de una familia de doce; San Roberto Bellarmino de una familia de doce, y San Pío X de una familia de diez.
“Toda vocación es un secreto de la Providencia. Pero estos casos demuestran que un gran número de niños no impide que los padres les den una educación excelente y perfecta; y muestra que el número no va en detrimento de su calidad, con respecto a cualquiera de los valores físicos o espirituales”.


Publicado por: O.Revette 1310/2015 1:18pm
LaicosCatolicosComprometidos / FamiliasCatólicasNumerosas