jueves, 15 de octubre de 2015

Papa Francisco: Da consuelo ver familias numerosas que acogen hijos como una bendición

Papa Francisco: Da consuelo ver familias numerosas que acogen hijos como una bendición


VATICANO, 21 Ene. 15 / 09:46 am (ACI/EWTN Noticias).- El Papa Francisco retomó este miércoles la Audiencia General en el Aula Pablo VI para recordar su reciente viaje a Sri Lanka y Filipinas, y agradecer a las familias numerosas por acoger a cada hijo como un verdadero don de Dios; asimismo rechazó que se las quiera acusar de ser una de las causas de la pobreza, cuando ésta en realidad es causada por un sistema económico que ha quitado a la persona como centro y puesto en su lugar al dios dinero.
“Los encuentros con las familias y con los jóvenes, en Manila, fueron momentos destacados de la visita a Filipinas. Las familias sanas son esenciales para la vida de la sociedad. Da consuelo y esperanza ver tantas familias numerosas que acogen a los hijos como un verdadero don de Dios: ellos saben que cada hijo es una bendición”, afirmó el Pontífice.
“Escuché decir que las familias con muchos hijos y el nacimiento de tantos niños se encuentran entre las causas de la pobreza. Me parece una opinión simplista. Puedo decir, -podemos decir todos- que la causa principal de la pobreza es un sistema económico que ha quitado a la persona del centro y ha colocado al dios dinero; un sistema económico que excluye, excluye siempre, excluye los niños, los ancianos, los jóvenes sin trabajo, y que crea la cultura del descarte que vivimos. Nos hemos acostumbrado a ver ‘personas descartadas’. Éste es el motivo principal de la pobreza, no las familias numerosas”.
Finalmente, Francisco recordó “la figura de san José, que ha protegido la vida del ‘Santo Niño’, muy venerado en ese país”, y señaló la necesidad de “proteger a las familias, que se enfrentan a diversas amenazas, de modo que puedan testimoniar la belleza de la familia en el proyecto de Dios. Es preciso también defender las familias de las nuevas colonizaciones ideológicas, que atentan su identidad y su misión”.
Estas reflexiones del Santo Padre tienen lugar dos días después, cuando durante el vuelo de retorno a Roma abordó con los periodistas la importancia de la paternidad responsable en el contexto de pobreza que vive Filipinas.

Fuente: AciPrensa
Publicado por: O.Revette 16/10/2015 12:19am
LaicosCatolicosComprometidos / FamiliasCatólicasNumerosas

Familias numerosas son “esperanza para la sociedad”

Papa Francisco. Foto: Daniel Ibáñez / ACI Prensa


Familias numerosas son “esperanza para la sociedad”, 

asegura el Papa Francisco


VATICANO, 28 Dic. 14 / 09:45 am (ACI/EWTN Noticias).- Niños revoloteando de un lado para otro, matrimonios jóvenes y también abuelos. Esta fue la imagen general que se pudo ver esta mañana en el Aula Pablo VI del Vaticano en el día que se celebra la fiesta de la Sagrada Familia de Nazaret. ¿El motivo? Un encuentro que el Papa Francisco tuvo con la Asociación Nacional de Familias Numerosas de Italia que celebra diez años de vida, y en el que han participado familias de toda Europa.
El Santo Padre reconoció que “la presencia de las familias numerosas es una esperanza para la sociedad”.
El Papa entró en el aula sonriente, saludando y bendiciendo a los niños y después de escuchar el testimonio de alguna de ellas quiso animarlas a continuar dando testimonio de la belleza de la familia.
“¡Se ve que ustedes aman la familia y aman la vida!”, exclamó  al comenzar su discurso.
El Papa comparó la Sagrada Familia con las familias numerosas ya que la familia de Jesús “es la imagen de una familia ‘larga’, un poco como son sus familias”.
“Han venido con los frutos más bellos de su amor. Maternidad y paternidad  son dones de Dios, pero acoger el don, maravillarse de su belleza y hacerlo resplandecer en la sociedad, esta es su tarea”.
Francisco aseguró que “cada uno de sus hijos es una criatura única que no se repetirá nunca más en la historia de la humanidad. Cuando se entiende esto, a saber que cada uno ha sido querido por Dios, ¡si queda maravillado del milagro que es un hijo!”.
El Pontífice explicó que “un hijo cambia la vida” y a continuación se dirigió a los hijos presentes en la gran sala y les dijo: “Cada uno de ustedes es fruto único del amor, vienen del amor y crecen en el amor. ¡Son únicos, pero no están solos!”. Porque, según el Papa, “el hecho de tener hermanos y hermanas les hace bien: los hijos y las hijas de una familia numerosa son más capaces de comunión fraterna desde la infancia”.
Y es que “en un mundo marcado a menudo por el egoísmo, la familia numerosa es una escuela de solidaridad y de compartir; y estas actitudes van después en beneficio de toda la sociedad”.
El Santo Padre hizo después un comparación con los niños y jóvenes como “frutos de un árbol”, en el que las “buenas raíces” sería los abuelos y “el buen tronco”, los padres. Siguiendo con el ejemplo, explicó que “la gran familia humana es como un bosque, donde los árboles buenos llevan solidaridad, comunión fidelidad, sostén, seguridad, feliz sobriedad y amistad.
Como suele ser habitual por el Papa Francisco, tuvo una mención especial para los abuelos, que son “una presencia preciosa sea por la ayuda práctica que prestan, sea sobre todo por el aporte educativo”.
“Los abuelos custodian en sí los valores de un pueblo, de una familia, y ayudan a los padres a transmitírselos a los hijos”.
“En el siglo pasado, en muchos países de Europa, los abuelos han transmitido la fe a los hijos: ellos llevaban a escondidas al niño a recibir el Bautismo y le transmitían la fe”.
A los padres, Francisco les agradeció “el ejemplo de amor a la vida” que “ustedes custodian desde la concepción hasta el fin natural” a pesar de “todas las dificultades y pesos de la vida”.
El Papa aprovechó también el encuentro para pedir a los gobernantes más políticas en favor de la familia y denunció que la Constitución Italiana a pesar de pedir un respeto especial por las familias numerosas, después “se queda sólo en palabras”.
Por ello, “espero, pensando también en la baja natalidad que desde hace tiempo se registra en Italia, una mayor atención política y de las administraciones públicas, a todos los niveles, con el fin de dar la ayuda prevista a estas familias”.
“Toda familia es célula de la sociedad, pero la familia numerosa es una célula más rica, más vital, y el Estado debe tener todo el interés en invertir en ella”.
Francisco señaló que sería bienvenida una red de asociaciones familiares capaces de hacerse visibles y presentes en la sociedad y en la política y destacó que su compromiso debe ser el de “promover en la sociedad y en las leyes del Estados los valores y la necesidad de la familia”.
Por último, el Papa agradeció a los movimientos eclesiales su aportación a la familia y subrayó que muchos de los allí reunidos pertenecen a ellos.
“Siempre agradezco al Señor el ver a padres y madres de familias numerosas, junto a sus hijos, que participan en la vida de la Iglesia y de la sociedad”.
Antes de concluir, el Santo Padre dijo que reza “por las familias más probadas por la crisis económica, aquellas en las que el padre o la madre han perdido el trabajo –y esto es duro- en las que los jóvenes no lo encuentran”. También por las familias “probadas en los seres queridos y en aquellas tentadas de rendirse a la soledad y a la división”.
Como es costumbre, el Papa pidió que recen por él y añadió: “que yo soy un poco el abuelo de todos ustedes”.

Fuente: AciPrensa Publicado por: O.Revette 16/10/2015 12:19am

martes, 6 de octubre de 2015

El Papa Pío XII sobre familias católicas numerosas

El Papa Pío XII 

sobre Familias Católicas Numerosas

Papa Pío XII


El ideal de la familia numerosa ha ido desapareciendo de nuestra sociedad, hasta el punto de generar un rechazo social contra quienes aún lo siguen. La mentalidad abortista ha constituido un monstruoso paso adelante en  la creciente búsqueda del bienestar y de los placeres puramente materiales. Veamos la alegría y plenitud de vida que genera la familia numerosa en las palabras del Papa Pío XII.

Extracto del discurso pronunciado por el Papa Pío XII a los Directores de las Asociaciones de Familias Numerosas de Roma e Italia el 20 enero de 1958, el décimo noveno (y último) año de su papado. A lo largo del discurso, el Santo Padre habla elocuentemente de la alegría, del sacrificio y de la generosidad tan frecuente entre aquellas familias que Dios ha bendecido abundantemente con el don de los hijos.

“Las familias numerosas son los más espléndidos macizos de flores en el jardín de la Iglesia; flores de felicidad en ellos y santidad madura en un suelo favorable. Cada grupo familiar, incluso el más pequeño, está destinado por Dios a ser un oasis de paz espiritual. Pero hay una gran diferencia: donde el número de niños no es mucho más que uno, aquella intimidad serena que da valor a la vida, tiene un toque de melancolía o de palidez; no dura tanto tiempo; puede ser más precaria; y a menudo se ve empañada por temores secretos y remordimientos. “

La felicidad en una familia numerosa
“Es muy diferente la serenidad de espíritu que se encuentra en los padres que están rodeados por una gran abundancia de vidas jóvenes. La alegría que viene de las bendiciones abundantes de Dios aparece de mil maneras diferentes y no hay temor de que vaya a terminar. El ceño de estos padres y madres puede estar cargado por las preocupaciones, pero nunca hay un rastro de aquella sombra interior que traiciona la ansiedad de conciencia o el miedo irreparable a la soledad. Su juventud nunca parece desvanecerse, mientras la dulce fragancia de una cuna permanezca en el hogar, siempre y cuando las paredes de la casa hacen eco a las voces argentinas de hijos y nietos.
“Muchas veces sus pesados trabajos se multiplican, sus sacrificios redoblados, pero su renuncia a las diversiones costosas son generosamente recompensados, incluso aquí abajo, por el tesoro inagotable del afecto y de las tiernas esperanzas que residen en sus corazones, sin siquiera cansarlos o molestarlos.
“Y las esperanzas pronto se convierten en realidad cuando la hija mayor comienza a ayudar a su madre a cuidar al bebé o el día en que el hijo mayor llega a casa con el rostro radiante, con su primer sueldo que ha ganado. Ese día será particularmente feliz para los padres, ya que hará que el fantasma de una vejez gastada en la miseria desaparecerá, y se sentirán seguros de una recompensa por sus sacrificios.
“Cuando hay muchos niños, los más jóvenes no experimentan el aburrimiento de la soledad y la incomodidad de tener que vivir todo el tiempo en medio de los adultos. Es cierto que a veces pueden llegar a ser tan vivaces que consigan alterar sus nervios y sus desacuerdos pueden parecer pequeños motines; pero incluso sus discusiones desempeñan un papel eficaz en la formación del carácter, siempre y cuando sean breves y superficiales. Los niños de familias numerosas aprenden casi automáticamente a tener cuidado con lo que hacen y a asumir la responsabilidad por ello; a tener respeto por los demás y ayudarse unos a otros, siendo de corazón abierto y generoso. Para ellos, la familia es un lugar de prueba, antes de que ingresen al mundo exterior, que será más difícil para ellos y más exigente”.
Vocaciones
“Todos estos preciosos beneficios serán más sólidos y permanentes, más intensos y más fructíferos, si la gran familia toma como su propia regla de guía particular y base el espíritu sobrenatural del Evangelio, que espiritualiza todo y hace que sea eterno. La experiencia demuestra que en estos casos, Dios a menudo va más allá de los dones ordinarios de la Providencia, como la alegría y la paz, para conferirle un llamado especial ‒una vocación al sacerdocio, a la vida religiosa, a la más alta santidad.
“Con mucha razón, a menudo se ha señalado que las familias numerosas han estado a la vanguardia como cunas de santos. Podríamos citar, entre otros, la familia de San Luis, rey de Francia, compuesta por diez hijos; la de Santa Catalina de Siena que venía de una familia de doce; San Roberto Bellarmino de una familia de doce, y San Pío X de una familia de diez.
“Toda vocación es un secreto de la Providencia. Pero estos casos demuestran que un gran número de niños no impide que los padres les den una educación excelente y perfecta; y muestra que el número no va en detrimento de su calidad, con respecto a cualquiera de los valores físicos o espirituales”.


Publicado por: O.Revette 1310/2015 1:18pm
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